Queen

Una banda de Rock que deja Marca

Publicado el 22 Septiembre, 2016

Mirada Infinita - Queen

Una de las bandas de rock más importantes de las últimas décadas de esas que no necesitan presentación es “Queen” un grupo que ha regalado al mundo un buen puñado de canciones clásicas,  que poseía a uno de los directores más demoledores y líderes más carismáticos sobre el escenario, cuya música es tan característica que resulta imposible confundirlos con ninguna otra banda.

Es en una Banda de aquellos tiempos del Álbum Blanco y de una Janis Joplin que se veía hasta en la sopa. Cuando Brian May y Roger Taylor conocen a Freddy Bulsara, ellos ya veían tocando en una banda de nombre “Smile” con Tim Staffell como cantante cuando este decide dejar el grupo; pero los integrantes sobrevivientes se la tomaban como dicen con una Smile y mutan a Queen como sugerencia de Bulsara quien se integra a la banda y decide cambiar su nombre a Mercury. La banda tenía muy buen ojo para los cambios.

El primer disco llegó en 1973, dos años después de consolidar la formación: Freddy Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon. Un cuarteto que iba desde el Hard hasta el rock Sinfónico, coqueteando con el Metal.

La placa obtuvo excelentes críticas y mediana repercusión. Así sería durante el 74, con otros dos buenos discos, “Queen II” (el de la foto emblemática, la banda bajo la cenital) y “Sheer Heart Attack”. La banda aprovechó los álbumes para abrir el abanico musical: la formidable voz de Freddy permitía la posibilidad de insertar coros, ganando un sonido teatral y operístico que Queen no tenía en sus comienzos. ¿Ópera? realmente una buena idea.

El 31 de octubre de 1975 salió un nuevo simple: “Bohemian Rhapsody”. La canción comenzaba con varios Freddys sumando voces, luego se abría en una extensa suite hasta estallar… en un éxito voraz. Queen alcanzó el tope de los charts, y con la posterior salida del disco “A night at the opera”, accedió para siempre al corazón del público británico, que los adoptó como la niña dueña de los todos los mimos.

El mundo entero los conocería con los discos sucesivos. Sus primeros álbumes, más pesados, fueron reemplazados, tras la publicación de “The game” (1979) por un sonido aggiornado. El grupo aceptaba sintetizadores, algo que Freddy había jurado jamás usar, y salía a recorrer otros continentes.

El cambio de estilo significó la ruptura con el público estadounidense. Pero no supuso traición entre los británicos y Queen, apenas unas miradas de desconfianza y un puñado de críticas malas con “Hot Space” (1982). Los ingleses, sencillamente, los amaban. Había algo del cariño inquebrantable por los Beatles (más exitosos en EEUU que en el propio UK), y mucho de la fidelidad cómplice por los Rolling Stones. Para los 80s, Queen era una banda que podía sonar pesada y cruda; romántica y coral, operística y fría, cálida y beatle; y ochentosa y americana, con máquinas de ritmo y toda la parafernalia comercial. Todas las ropas le quedaban bien. Y Le quedaron bien.

El 22 de noviembre de 1991, Freddy Mercury dejó helado al mundo. Su anunció como enfermo de SIDA no era la gran primicia. El stop de giras, la falta de entrevistas, la apariencia de Freddy y las reflexiones de las últimas canciones eran muestras elocuentes. Pero la confirmación de noviembre sólo podía significar una cosa: el tiempo se acababa. El líder de Queen falleció dos días después del anuncio, al anochecer del día 24. Tenía 45 años.

Un asteroide en órbita alrededor de Júpiter fue nombrado en honor al difunto vocalista de Queen, Freddie Mercury, en el que habría sido su 70° cumpleaños, dijo el guitarrista del grupo, Brian May.

May, quien tiene un doctorado en astrofísica del Imperial College en Londres, dijo que el asteroide recién nombrado es "solo un punto de luz, pero es un punto de luz muy especial", y que es un reconocimiento a un gran talento musical e histriónico Freddie Mercury.

Queen sigue dejando marca y hoy en el cielo brilla con la estrella “FreddieMercury”

- Claudia Hidalgo -